Resumen de la Tarjeta de Evaluación 2025

El Congreso alineado con Trump dañó nuestro medio ambiente, aumentó los costos de energía y cedió el poder al presidente, al mismo tiempo que privilegió a los grandes contaminadores.
En este artículo:

Resumen de la Tarjeta de Evaluación 2025 en un Vistazo

El Congreso al servicio de Trump frenó el avance en materia de energía limpia y clima, al mismo tiempo que las comunidades tenían que hacer frente al aumento de los costos de la energía y al empeoramiento de los impactos del cambio climático.
Una y otra vez, la Cámara de Representantes y el Senado redujeron las protecciones ambientales y trataron de vender nuestras tierras públicas a empresas de combustibles fósiles y otras corporaciones contaminantes.
Los Demócratas presionaron para que se sometieran a votación temas como la energía limpia y económica, el medio ambiente, el apoyo a nuestras agencias federales y a su fuerza laboral, y el derecho al voto, frenando los esfuerzos de los Republicanos por entregar el poder al Presidente Trump.

Antecedentes de la Tarjeta Nacional de Evaluación Ambiental

La organización sin fines de lucro Liga de Votantes por la Conservación (LCV) ha estado publicando la Tarjeta Nacional de Evaluación Ambiental cada Congreso desde 1970, el mismo año en que fue fundada por líderes del movimiento ambientalista tras la celebración del primer Día de la Tierra. LCV cree firmemente que todos tenemos derecho a disfrutar de aire puro, agua limpia, tierras públicas y un clima seguro protegido por una democracia justa y equitativa.

Esta edición de la Tarjeta Nacional de Evaluación Ambiental brinda información objetiva, basada en los hechos sobre la más importante legislación ambiental en consideración y los historiales del voto de todos los miembros de la primera sesión del 119o Congreso. Esta Tarjeta de Evaluación representa el consenso de dos docenas de expertos en temas relativos al medio ambiente, la justicia ambiental, la democracia y la conservación de todo el movimiento que seleccionaron los votos cruciales de los miembros del Congreso a calificar. LCV evalúa votos sobre los temas más importantes del año, incluyendo energía, cambio climático, salud pública, justicia racial y ambiental, protección de los trabajadores, democracia, tierras públicas, conservación de vida silvestre y el nivel de gastos en programas ambientales. Los votos contenidos en esta Tarjeta de Evaluación presentaron opciones claras a los miembros del Congreso sobre qué decisiones tomar y ayudó a distinguir a los legisladores que sí están trabajando para lograr protección ambiental. Excepto en circunstancias excepcionales, la Tarjeta de Evaluación excluye acciones de consenso sobre el medio ambiente y temas que no han sido votados y que no se encuentran en el registro.

Dedicados ambientalistas y líderes nacionales han trabajado de manera voluntaria para identificar e investigar votos cruciales. Extendemos un agradecimiento especial a nuestra Mesa Directiva, Comité de Rendición de Cuentas y de Respaldo, y nuestro Comité Asesor para la Tarjeta de Evaluación por su invaluable aportación.

Resumen de la Tarjeta de Evaluación 2025

En 2025, justo en el momento en el que Trump y sus aliados en el Congreso tomaron el poder, desataron una avalancha de políticas extremadamente dañinas al medio ambiente como nunca antes se había visto. Y los ataques nunca disminuyeron. Al mismo tiempo que la administración Trump arremetía contra nuestro gobierno federal, los republicanos del Congreso seguían su ejemplo. Aprobaron leyes, de manera más crítica su proyecto de ley de reconciliación presupuestaria (H.R. 1), que iban en contra de la energía limpia, beneficiaban a los multimillonarios y a la industria de los combustibles fósiles y hacian más altos los costos de la electricidad y otras facturas. A pesar de que los mayores desastres provocados por el cambio climático en 2025, como los incendios forestales de Los Ángeles y las tormentas y tornados extremos en todo el Medio Oeste, superaron los $115,000 millones de dólares en costos—el tercer más costoso después de 2023 y 2024—la administración Trump y los republicanos del Congreso añadieron más leña al fuego. La cifra récord de votaciones en total de la Tarjeta Nacional de Evaluación Ambiental de 2025—34 en el Senado y 32 en la Cámara de Representantes—revela un año sin precedentes, con un Congreso encabezado por los republicanos que optó por lealtad a la administración Trump y a los contaminadores, ignorando a la población, y en particular sus peticiones para recuperar la capacidad económica de las personas de nuestro país.

Desconectar la energía limpia y detener el avance a favor del clima

Mientras las comunidades de todo el país se enfrentaban al impacto cada vez más grave del cambio climático y al aumento de los costos de la energía, Trump y sus aliados en el Congreso lanzaron un ataque a gran escala contra la energía limpia, que es la energía más rápida y económica en incorporarse a la red. En esta ofensiva, recortaron fondos destinados a programas de eficiencia energética y energías renovables del Departamento de Energía. Dieron prioridad a las centrales eléctricas de combustibles fósiles por encima de nuevos proyectos de energía limpia. Eliminaron normas bipartidistas de ahorro de costos para la eficiencia energética. Lo más grave es que desmantelaron las históricas medidas sobre el clima y la energía limpia de la Ley de Reducción de la Inflación.

Estos ataques están aumentando los costos de energía para las familias al eliminar los incentivos para la energía limpia y la eficiencia, así como estándares de eficiencia energética para electrodomésticos. Las cuentas de electricidad de las familias aumentaron un 13% en el transcurso del año. Las comunidades perdieron importantes inversiones y más de 165,000 empleos relacionados con la energía limpia, ya que los proyectos de fabricación y energía limpia se dieron por terminados.

Debido a que el proyecto de ley al que denominamos “Big Ugly Bill” dañó a la comunidad y causó destrucción ambiental, le asignamos una puntuación doble tras su aprobación en ambas cámaras en la Tarjeta de Evaluación 2025.

Entregar el poder al Presidente Trump y cerrar el gobierno

A medida que avanzaba el año, las familias luchaban contra el aumento vertiginoso del costo de la atención médica, la energía, los alimentos y otros gastos. Sin embargo, los líderes republicanos optaron por cerrar el gobierno en lugar de trabajar con los demócratas para encontrar soluciones a la crisis del alto costo de la vida. En vez de utilizar y proteger el poder del Congreso sobre el presupuesto para ayudar a las familias con dificultades, los republicanos del Congreso volvieron a optar por la lealtad a Trump. Reabrieron el gobierno con una resolución de continuidad que facultaba a la administración Trump a mantener el bloqueo de programas aprobados por el Congreso y a revocar financiamiento. Los republicanos del Congreso también aprobaron sin objeciones estas revocaciones, otorgando más poder a la administración Trump para ignorar la línea bipartidista del Congreso anterior. Algunos esfuerzos de fin de año para aprobar proyectos de ley de asignaciones bipartidistas en el Senado fueron esperanzadores, pero dieron pocos frutos en 2025.

Vender nuestras tierras públicas a los contaminadores

Los republicanos del Congreso no sólo dieron prioridad a la lealtad a la administración Trump por encima del bienestar de la población, pero también favorecieron a los grandes contaminadores. Una y otra vez, la Cámara de Representantes y el Senado intentaron vender nuestras tierras públicas a empresas de combustibles fósiles y otras corporaciones contaminantes. Originalmente, el proyecto de ley de reconciliación republicano, H.R. 1, intentaba transferir medio millón de acres a los grandes contaminadores. La indignación generalizada del público convenció a un puñado de republicanos para que rechazaran el plan. Sin embargo, quedaron otras disposiciones relativas a la venta incluidas en el Big Ugly Bill. Redujo las tarifas que pagan los contaminadores por concesiones en tierras públicas y abrió decenas de millones de acres más de nuestras tierras y aguas públicas a la tala, la perforación y la minería.

En el transcurso del año, la Cámara de Representantes hizo más intentos de vender nuestras tierras públicas a contaminadores, incluyendo disposiciones que permitirían operaciones de tala a gran escala sin participación pública ni revisión judicial; favorecerían proyectos de combustibles fósiles por encima de los de energía limpia; ignorarían y eliminarían la participación pública y la revisión judicial para proyectos de energía sucia; y permitirían a empresas mineras solicitar derechos mineros en cualquier lugar, incluso en lugares sin minerales para extraer, y verter residuos mineros en cualquier lugar también.

Aprobación de candidatos radicales, alineados con la industria y leales al Presidente Trump

El Senado también aprobó a un gran número de personas nombradas por la administración Trump y del poder judicial que mostraron lealtad a Trump, en lugar de reunir las credenciales necesarias para el puesto y la integridad para el servicio público. En la misma línea, el Senado aprobó a candidatos que afirmaron que utilizarían sus puestos para perseguir a sus oponentes políticos. Además, los candidatos encargados de nuestras tierras públicas y nuestra energía tenían vínculos directos con la industria de los combustibles fósiles.

Los republicanos del Senado también modificaron las reglas para otorgar más poder al presidente en materia de nominaciones. Con el fin de llenar las agencias con personas leales a Trump más rápidamente y para hacer más difícil que los senadores se opongan o retrasen las nominaciones individuales, el cambio permitió votaciones sobre la mayoría de los candidatos en grandes grupos.

Además, como hemos hecho en Tarjetas de Evaluación anteriores, hemos calificado a los candidatos con posturas antidemocráticas.

Debilitar nuestra democracia, nuestro derecho al voto y participación ciudadana

El poder ejecutivo, el Congreso y la Suprema Corte lanzaron importantes ataques contra la democracia y los derechos electorales. La Cámara de Representantes aprobó la Ley SAVE, que obstaculizaría el voto a decenas de millones de personas. El proyecto de ley amenaza especialmente el acceso al voto de las personas casadas que han cambiado de apellido y de 100 millones de votantes con derecho a votar que no tienen pasaporte. Al igual que con los nombramientos y las asignaciones presupuestarias, el Congreso y la Suprema Corte, ambos dirigidos por los republicanos, descuidaron su deber de controlar y equilibrar a un poder ejecutivo sin respeto por la ley. Permitieron que la administración politizara el sistema judicial, destruyeran las divisiones del Departamento de Justicia responsables de hacer cumplir los derechos ambientales y los derechos al voto, impusieran su poder sobre agencias anteriormente independientes como la Comisión Federal Reguladora de Energía, la Comisión Federal de Comercio, la Comisión Federal Electoral y la Comisión de Asistencia Electoral y usurparan las prerrogativas del Congreso, elaborando una concentración de poder peligrosa e inconstitucional. Y, en un proyecto de ley tras otro, el Congreso dirigido por los republicanos fue socavando los procesos democráticos al dejar de lado la opinión pública sobre el manejo de tierras públicas, la revisión de proyectos federales, la construcción de oleoductos peligrosos y la tala en nuestros bosques nacionales.

Los Demócratas del Senado exigen votaciones sobre energía limpia y económica, tierras públicas y personal suficiente

Los demócratas del Senado se opusieron, en un esfuerzo por dar prioridad a las personas sobre los contaminadores. Exigieron votaciones para proteger la energía limpia, mantener el nivel de personal y los programas esenciales que protegen a las comunidades y las tierras públicas y preserven la calidad del aire, entre otras cosas. Algunas de las enmiendas y resoluciones recibieron apoyo bipartidista, pero no el suficiente para ser aprobadas. Los demócratas del Senado también forzaron una votación para poner fin a la falsa declaración de emergencia energética de la administración Trump, que ofrece a la administración más pretextos para dar ayuda a sus amigos del sector de hidrocarburos, mientras que en realidad provoca escasez de energía al intentar prohibir la energía limpia y económica.

Un año histórico de amenazas para el medio ambiente y la democracia

En el transcurso del año, los líderes republicanos del Congreso dieron prioridad a los contaminadores y a su apoyo a la administración Trump por encima de los recursos económicos de las familias, la salud pública, el aire puro y el agua limpia. Algunas de sus acciones incluyeron:

  • aumentar los precios de la electricidad al atacar a la energía limpia

  • vender nuestras tierras públicas

  • aprobar ejecutivos de empresas de combustibles fósiles para ocupar puestos clave de la administración Trump

  • facilitar que oleoductos y centrales eléctricas sigan contaminando el entorno

  • excluir al público de las decisiones que les afectan a ellos y a sus comunidades

El año 2025 incluyó un número histórico de amenazas contra nuestro medio ambiente, nuestras comunidades y nuestra democracia, como lo refleja el récord de 66 votaciones que registramos (34 en el Senado y 32 en la Cámara de Representantes). Tal y como lo hemos hecho durante más de 50 años, continuamos documentando las votaciones críticas y la postura de los congresistas de manera que el público comprenda qué está en juego y quién es responsable.

Eliminar protecciones para las personas y el planeta

Ambas cámaras aprobaron numerosos ataques contra medidas de protección ambiental. El Congreso utilizó la Ley de Revisión del Congreso (CRA, por sus siglas en inglés) , en ocasiones de forma ilegítima, y aprobó leyes y cláusulas adicionales para permitir que los grandes contaminadores hicieran lo que quisieran, dañaran a las comunidades y al medio ambiente, aumentaran los costos para las familias y vendieran nuestras tierras públicas a sus amigos multimillonarios. El resultado: eliminar protecciones y abrir las puertas a la extracción destructiva con total desprecio por la ciencia, la experiencia y las aportaciones del público que fueron integradas en los planes.