El senador John Kennedy (R-LA) presentó la S.J.Res. 11, una resolución de desaprobación de la Ley de Revisión del Congreso (CRA, por sus siglas en inglés), que deroga la norma de la Oficina de Administración de Energía Oceánica (BOEM, por sus siglas en inglés) que protege sitios arqueológicos marinos, incluyendo aquellos de importancia cultural e histórica para las naciones indígenas y los descendientes de africanos esclavizados traídos a la fuerza a este país. La CRA es una herramienta extrema y burda que están utilizando los congresistas anti-ambientalistas que quieren eliminar de forma permanente las protecciones de nuestro medio ambiente, nuestras comunidades, nuestra vida silvestre y nuestro patrimonio natural. La norma necesitaba que las empresas petroleras y gasísticas informaran de los posibles daños a los sitios arqueológicos marinos y al patrimonio cultural antes de recibir la autorización para perforar en busca de petróleo y gas en aguas de Estados Unidos. Se elaboró al consultar con la tribu Mashpee Wampanoag, reconocida por el gobierno federal, como parte del compromiso del gobierno federal de fortalecer sus relaciones de gobierno a gobierno con las naciones indígenas. Al anular esta norma, las empresas del petróleo y el gas pueden actuar sin control y poner en riesgo de daños irreparables a cientos de sitios de gran valor. El 25 de febrero, el Senado adoptó S.J.Res. 11 por un voto de 54–44 (Votación nominal del Senado 92). NO ES EL VOTO PRO-AMBIENTALISTA. La Cámara aprobó S.J.Res. 11 el 6 de marzo, y el presidente firmó su entrada en vigor el 14 de marzo.