El líder Mike Lee (R-UT) presentó una enmienda a la S.Con.Res. 7, Resolución Presupuestaria del Senado para el año fiscal 2025, con el fin de establecer un fondo de reserva sin impacto en el déficit que requiera que ambas cámaras del Congreso aprueben de manera afirmativa todas las nuevas acciones importantes de las agencias para proteger el medio ambiente, trabajadores, consumidores y la salud pública antes de que entren en vigor. Esta legislación, conocida como Ley de Regulaciones del Ejecutivo que Requieren Escrutinio (REINS, por sus siglas en inglés), sería una herramienta para que los contaminadores y otros intereses corporativos hagan fracasar las nuevas medidas de seguridad para la salud y el medio ambiente que el público necesita y respalda. Además de ser perjudicial, esta legislación es innecesaria, dado que el Congreso establece las agencias, les proporciona fondos, les otorga autoridad, aprueba los estatutos que implementan y conserva el poder de supervisión y la autoridad para otorgar asignaciones presupuestales. La Ley REINS retrasaría o incluso paralizaría la aplicación de leyes existentes, lo que podría significar más muertes prematuras, enfermedades y otros impactos en la salud debido a los contaminadores que descargan sustancias tóxicas en nuestro aire y agua. El 21 de febrero, el Senado aprobó la enmienda Lee por un voto de 53–47 (Votación nominal del Senado 85). NO ES EL VOTO PRO-AMBIENTALISTA. El Senado aprobó la S.Con.Res. 7, en su forma enmendada, el 21 de febrero, y la Cámara no tomó ninguna medida sobre esta legislación en 2025.