El Senado examinó la candidatura de Lee Zeldin, propuesta por el presidente Donald Trump, para el cargo de administrador de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés). La EPA tiene la tarea de proteger la salud humana y el medio ambiente, y encabezar los esfuerzos para garantizar que los estadounidenses cuenten con aire puro, agua salubre y un medio ambiente saludable. Como congresista, Zeldin votó en contra de la Ley de Reducción de la Inflación (IRA, por sus siglas en inglés), la mayor inversión a favor del clima de la historia. Se opuso a la legislación para salvaguardar nuestra democracia, ampliar los derechos al voto y proteger las tierras públicas, nuestro aire y nuestra agua, entre otras cosas, lo que se refleja en su pésima calificación vitalicia del 14% en la Tarjeta Nacional de Evaluación Ambiental de LCV. Dada su falta de experiencia relevante y su historial de votos en contra de medidas que protegen nuestro medio ambiente, estaba claro que sus prioridades no protegerían a nuestras familias, especialmente a las que viven en primera línea de la contaminación y la crisis climática provocada por los combustibles fósiles, que son, de manera desproporcionada, comunidades de color. En vez de procurar que todo el mundo tenga agua limpia para beber y aire puro para respirar, Zeldin se ha comprometido con la agenda anticlimática, antiecológica y pro-contaminante de Trump. El 29 de enero, el Senado confirmó a Lee Zeldin para ser administrador de la EPA por un voto de 56–42 (Votación nominal del Senado 24). NO ES EL VOTO PRO-AMBIENTALISTA.