El senador Tim Kaine (D-VA) y el miembro de major rango Martin Heinrich (D-NM) presentaron la S.J.Res. 10, una resolución conjunta que pondría fin a la declaración de emergencia energética del presidente Donald Trump. La declaración de Trump está debilitando los empleos estadounidenses, aumentando los costos, erosionando la competitividad económica de Estados Unidos, eliminando las decisiones de energía limpia y dañando el medio ambiente. Estados Unidos es el mayor productor y exportador de petróleo y gas, y se encontraba en pleno auge de la energía limpia y económica al empezar el actual mandato del presidente Trump gracias a las inversiones históricas en energía limpia hechas por la Ley de Reducción de la Inflación (IRA, por sus siglas en inglés). Esta declaración de emergencia energética es un intento apenas velado de prohibir las formas de energía más limpias y baratas y de desmantelar las protecciones ambientales, junto con muchas otras acciones contra la energía limpia de este Congreso y esta administración, todo ello con el único fin de ofrecer una oportunidad de enriquecimiento aún mayor a los ejecutivos de las grandes empresas de petróleo y gas a costa de nuestras comunidades y del aire puro y el agua. El 26 de febrero, el Senado rechazó S.J.Res. 10 por un voto de 47–52 (Votación nominal del Senado 95). SÍ ES EL VOTO PRO-AMBIENTALISTA.