El líder Jodey Arrington (R-TX) presentó la H.R. 1, la llamada One Big Beautiful Bill Act (OBBBA), conocida como “Big Ugly Bill”, que aumenta los costos de energía de los hogares para las familias trabajadoras, destruye cientos de miles de empleos en el sector de la energía limpia y vende nuestras tierras públicas a empresas contaminantes, todo ello para ofrecer exenciones fiscales a multimillonarios y contaminadores. El proyecto de ley elimina los históricos créditos fiscales para la energía limpia aprobados en la Ley de Reducción de la Inflación (IRA, por sus siglas en inglés), que redujeron los costos de energía para las familias trabajadoras, disminuyeron la dependencia de los combustibles fósiles e impulsaron el resurgimiento de la industria manufacturera estadounidense. Elimina las sanciones a las empresas de combustibles fósiles que no reducen su peligrosa contaminación por metano y a las empresas del sector automotriz que no producen automóviles más limpios, eficientes y económicos, al mismo tiempo que recorta los fondos destinados a supervisar, hacer cumplir, proteger y mejorar la calidad del aire y el agua. Permite a los contaminadores pagar por agilizar permisos y limita la participación de las comunidades perjudicadas en el proceso. Además de recortar los programas que reducen los costos, el proyecto de ley reduce específicamente la asistencia a quienes la necesitan más, incluyendo servicios vitales para millones de personas como Medicaid y SNAP. También destina miles de millones de dólares a impulsar las deportaciones masivas, militarizar la frontera, financiar redadas de inmigración en escuelas y otros espacios comunitarios y separar a las familias. El 3 de julio, la Cámara aprobó H.R. 1, tal como fue enmendado por el Senado, por un voto de 218–214 (Votación nominal de la Cámara 190). NO ES EL VOTO PRO-AMBIENTALISTA. El presidente firmó su entrada en vigor el 4 de julio. H.R. 1, la llamada “Big Ugly Bill”, causa un daño enorme a nuestras comunidades y al futuro de la energía limpia y al medio ambiente, y elimina la inversión transformadora en soluciones climáticas y justicia ambiental de la Ley IRA, que se calificó con doble puntuación en 2022. Como resultado, LCV ha tomado la decisión de calificar esta votación con doble puntuación, una práctica poco habitual que solo se emplea en proyectos de ley especialmente trascendentales.